Luego de tres funciones a sala llena con cerca de 400 espectadores, los sábados de . Las funciones serán el 5,12,19 y 26, a las 21 hs. Entrada general: $300. Anticipadas: $250. Estudiantes de Artes Escénicas y jubilados:$150. Reserva de anticipadas por WhatsApp al 341-3536365

Con 11 bailarines y un músico en escena, la obra propone una oscilación entre diferentes intensidades de movimiento. Por un lado, el de un mundo industrializado donde todas las piezas del engranaje deben ser operativas y si no reemplazadas. Y por el otro, un movimiento vinculado a un espacio ritual en el que los cuerpos se encuentran en una danza única en contacto con la tierra y sus orígenes.

Pluripotente muestra la fuerza del hacer juntos a partir de elementos de la danzas contemporánea y afrolatinoamericana. La música es construida sobre un universo sonoro electrónico y momentáneo.

Bajo la idea y dirección de Virginia Brauchli, el colectivo de intérpretes está compuesto por profesionales de distintas disciplinas que se encontraron en el placer de la danza y se sumaron a la propuesta. Bailan en Pluripotente: Daniel Cabral, Marcela Cameranesi, Analía Fandiño, Ana Idigoras, Licia Lilli, Maite Pérez Pereyra, Leylén Martínez, Vicky Máspero, Silvina Rafael, Ernestina Saccani y Dámaris Waelkens.

La música en vivo está a cargo de Tomás Lilli, el diseño de luces es de Carla Tealdi, mientras que el asesoramiento de vestuario fue realizado por Ramiro Sorrequieta. La obra cuenta con el apoyo del Instituto Nacional del Teatro.

Esta obra es producto de muchas conversaciones donde nos sentíamos (nos sentimos aún) conmovidos por la realidad actual. Esto desprendió un deseo profundo de hacer algo, decidimos bailar. El resultado fue un trabajo colectivo, una danza de todos, que nos moviera, nos modificara y que produjera un cambio en el espacio y el entorno que nos rodeaba. Nos dimos cuenta que era urgente que todo suceda juntos y colectivamente. Eso es Pluripotente, el ritmo que es uno pero que es el de todos a la vez”, explicó la directora Virginia Brauchli. .

 “Es un proyecto que comienza a partir de un proceso de estudio, de clases, donde mixturamos lenguajes de la danza contemporánea con raíces afroamericanas específicamente afrocolombianas y afroperuanas y en esa fusión es que aparece la necesidad de generar un proceso creativo, una obra para mostrar esto que venimos explorando hace tiempo”, añadió Brauchli. 

Respecto a los bailarines, destacó: “Muchos de los intérpretes no tienen experiencia aún en escena pero sí tienen mucho recorrido vinculado con el arte desde sus profesiones. Hay antropólogos, comunicadores, científicos, ingenieros, docentes, arquitectos, realizadores audiovisuales, y cada uno desde su espacio viene trabajando desde el arte o vinculándose con el arte y su profesión, y el resultado es este trabajo”.

Sinopsis

Hay un movimiento producido por decisiones colectivas. Una célula que resuena en la masa generando una acción común. Una fuerza que confronta la dualidad de la modernidad, en la que el cuerpo es disciplinado y moldeado por estructuras y lógicas subsumidas a la razón.

Se trata de un viaje en el que se ponen en juego distintas temporalidades, donde se entrecruzan a su vez las vibraciones de la tierra, la tradición, el trance, lo ancestral con el momento presente, mundano, veloz, apurado y lastimado. 

El tiempo de esta danza es un espiral colectivo que propone una tensión entre lo ritual y lo mundano mixturado en el espacio y en la vibración de los cuerpos. El propio tiempo, el de otrx y desde ahí surge el nosotrxs: emerge el ritmo que es uno pero son todos al mismo tiempo. Es un pulso colectivo que arrasa, atraviesa y envuelve.