A la gran colección de campeones mundiales que tiene la Argentina se sumó este año una pareja que la rompe en la pista de baile. Belén y Marcelo acaban de consagrarse como los “World Bachata Masters”, el título oficial que los certifica como los mejores bailarines del mundo del ritmo caribeño que tiene cada vez más adeptos en nuestro país. El Congreso Mundial de Bachata se celebró en Madrid en febrero de este año y participaron más de 200 parejas de todo el mundo. A la final clasificaron las mejores ocho, entre ellos Belén Tejedor (22 años, de El Palomar) y Marcelo Alcaraz (36 años, nacido en Villa Mercedes, San Luis).

“Les sacamos el título a los españoles, ellos ganan siempre. Si bien el ritmo se origina en República Dominicana, en España se creó la bachata sensual, es otro género. Es la primera vez que Argentina gana el mundial”, dice Marcelo. “A nivel personal, es la quinta vez que vengo al mundial y lo venía buscando, pero no se me había dado. Hace un año y nueve meses que bailamos juntos con Belén y lo que logramos es espectacular. Cuando dijeron nuestro nombres y nos consagramos campeones se me aflojaron las piernas”, dice Marcelo.

Minutos antes, en la coreografía que los coronó, Marcelo y Belén demostraron que bailar bachata no es simplemente un juego sensual con un poco de ritmo. La coreografía son algo más de tres minutos de una intensidad asombrosa, con estilo y una exigencia física total. “Es un ritmo que combina la danza clásica, gimnasia rítmica, acrobacia, destreza y requiere un estado físico superior. Entrenamos tres horas por día, de lunes a lunes”, dice Belén. “El desgaste físico y emocional de tanto ensayo es agotador, pero valió la pena”, agrega. Los dos coinciden en que la química que generaron en poco tiempo fue muy importante.

Ahora, la vida de los campeones dio un vuelco impensado. Los llaman para bailar desde todas partes del mundo, porque el fenómeno de la bachata, motorizado por cantantes como Romeo Santos, es global. “Esto ha cambiado nuestras vidas”, reconocen. Asia, Norteamérica y Europa aparecen en la agenda de Belén y Marcelo,: “ser bailarín profesional es algo que tiene mucho prestigio, quizás no tanto en Argenitna, pero sí en el resto del mundo”, dicen. Los que se dedican a la bachata se ganan la vida dando clases. De hecho, así fue como comenzó esta pareja. Solo unos pocos cumplen el sueño de ganarse la vida como bailarines y dar el gran salto. Incluso analizan contratar a un manager para canalizar tantos pedidos. “Yo empecé a bailar en San Luis hace 15 años, quizás empezar hace tanto me ayudó a convertirme en esto. Pero llegué a Buenos Aires sin nada, hace 8 años, para crecer como bailarín. Mi sueño era este, salir campeón mundial”, dice Marcelo.

Fuente: Clarín