La tormenta iniciada el sábado tuvo entre la noche del lunes y la madrugada del martes su tercera jornada seguida con precipitaciones, lo cual complicó el panorama con importantes anegamientos en distintos puntos de la ciudad.

Frente al renovado cuadro de situación, el Municipio puso en marcha el sistema de desagote en focos estratégicos para acelerar el drenaje del efluente pluvial. Hasta ahora sólo había activado una bomba de manera preventiva.

Determinadas zonas se vieron especialmente afectadas por las incesantes precipitaciones, tal es el caso de los barrios ubicados sobre la autopista. Como es usual, la ciudad se encontraba recibiendo agua que bajaba desde el área rural de Pujato.

Hasta este lunes por la tarde se estimaba que habían caído unos 150 milímetros de lluvia sobre territorio local. A ese guarismo se sumaron otros 60 milímetros ocurrida desde entonces.
Fuente: El Roldanense