Los reyes de España tuvieron que esperar casi una hora para bajar del avión

Lunes 25 de Marzo de 2019 · 06:28

Luego de haber arribado a las 21, el rey Felipe VI y la reina Letizia pudieron descender recién a las 22 horas. Desde el gobierno le echaron la culpa a la empresa contratatada por el rey, Intercargo.

Los reyes de España aterrizaron el domingo por la noche y tuvieron que quedarse casi una hora dentro del avión debido a que faltaba una escalera adecuada para el descenso.

Recién cerca de las 22 (el arribo fue a las 21), el rey Felipe VI y la reina Letizia fueron recibidos por el canciller Jorge Faurie y los embajadores Ramón Puerta, y Javier Sandomingo, para ser luego trasladados al hotel Four Seasons.

Desde el gobierno le echaron la culpa a la empresa contratatada por el rey, Intercargo, la cual habría seleccionado un tamaño distinto de escalera a la que requiere el T04.

Para los reyes, este es el octavo viaje de Estado y solo el tercero en Iberoamérica, después de los realizados a México y Perú. Además la visita es la primera de carácter oficial a Argentina de un jefe del Estado español desde hace casi 16 años, ya que la última fue la que efectuó el rey Juan Carlos junto a doña Sofía en noviembre de 2003.

Este viaje de Felipe y Letizia a la Argentina es una devolución de la visita de Estado que realizó Macri a España en el 2017 y que, de alguna manera, marcó un nuevo impulso a la relación bilateral.

Felipe VI y doña Letizia llegaron este domingo a Buenos Aires en su primera visita de Estado a Argentina, un viaje que iniciaron con anécdota al demorarse casi una hora su bajada del avión por la ausencia en el aeropuerto de una escalera adecuada, según informa la agencia Efe.

El Airbus 310 de la Fuerza Aérea Española en el que se desplazaron a la capital argentina aterrizó en el aeroparque metropolitano Jorge Newbery, un aeropuerto ubicado en la misma ciudad de Buenos Aires y en el que habitualmente operan aviones de menor altura y envergadura que los que lo hacen en el aeropuerto internacional de Ezeiza, situado a unos 35 kilómetros al sudoeste de la capital argentina.

Pero los responsables del aeroparque no tuvieron en cuenta el tamaño del avión, y cuando se acercó hasta su puerta la escalera rodante ya preparada para ello, se percataron de que no servía y hubo que retirarla. Por ello, se buscó otra escalera, mientras que entre las delegaciones que esperaban se llegó a comentar la posibilidad de que el avión tuviera que despegar de nuevo para aterrizar en Ezeiza.

No fue necesario, y casi una hora después de que el Airbus de los reyes tomara tierra, se pudo acoplar a su puerta una escalera con las características necesarias y que es la que se usa para el avión del presidente de Argentina, Mauricio Macri.

Con el problema solucionado, los Reyes descendieron del avión poco antes de las 22:00 del domingo, para ser recibidos con honores y saludar a las autoridades que llevaban esperando a pie de pista durante todo ese tiempo.

Felipe VI y doña Letizia se trasladaron después hasta el hotel en el que se van a alojar durante su estancia en Buenos Aires con motivo de la visita de Estado, que concluirá el martes para desplazarse después a la ciudad de Córdoba con el fin de asistir a la inauguración del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española.

Su agenda oficial comenzará mañana, lunes, cuando harán una ofrenda floral ante el monumento al general San Martín antes de trasladarse a la Casa Rosada para ser recibidos por Macri y su esposa, Juliana Awada.

Allí están previstas las primeras palabras del Rey y del presidente argentino en esta visita, que en la jornada de mañana incluye una reunión entre ambos, una comida privada de la pareja real, Macri y la primera dama del país, y una cena de gala en su honor.

Felipe VI ha viajado en numerosas ocasiones a Argentina, pero no lo había hecho hasta ahora como Rey. La última vez que estuvo en el país latinoamericano lo hizo como Príncipe de Asturias, cuando en septiembre de 2013 encabezó la delegación que defendió ante el Comité Olímpico Internacional (COI), reunido en Buenos Aires, la fallida candidatura de Madrid como sede de los Juegos de 2020.