El presidente de la AFA, Claudio Tapia, se hizo cargo de la suspensión el amistoso entre Argentina-Israel, determinación que generó una enorme polémica y el seleccionado albiceleste quedó mal casi con todos. Por la improvisación, no tener en cuenta las situaciones que podían vivirse con la debida antelación y a sólo pocos días desarmar un juego en donde los organizadores habían vendido todas las entradas. Es cierto, la seducción de los dólares por este choque habían cautivado a los dirigentes porque los más de dos millones de dólares iban a ser muy bienvenidos. La cuestión será ahora cómo se resolverá porque hubo un incumplimiento contractual. "Las amenazas sufridas en torno de la selección argentina obligaron" a que se tome la decisión de "suspender el amistoso" que la selección iba a jugar frente a Israel el sábado. "Lo vivido en las últimas 72 horas, las amenazas, nos obligaron a tomar la determinación de suspenderlo", reveló el titular afista, tras lo cual expresó: "Mi responsabilidad como presidente de AFA es bregar por la salud de la delegación".

La decisión no hizo otra cosa que multiplicar las críticas y cuestionamientos a la selección, que hasta también anuló la visita al Papa. Del lado de Israel no tardó en aparecer la palabra del presidente, Reuvén Rivlin, quien aseguró: "Es realmente una mañana triste para los hinchas, incluidos algunos de mis nietos, pero hay valores que son incluso más grandes que Messi. La politización por parte de Argentina me preocupa mucho".

Por supuesto que del lado de Palestina hubo alegría con la determinación y mucha gente se manifestó con carteles de agradecimiento. "Los israelíes intentaron utilizar a Messi y esas estrellas de Argentina, y me gustaría agradecerles su decisión, que creo que está en el camino correcto", señaló el presidente de la Asociación Palestina de Fútbol, Jibril Rajoub, en una conferencia de prensa en cuya entrada había una pancarta que decía "Desde Palestina, gracias Messi".

Faltaba una palabra oficial de lado argentino. Y Tapia fue el encargado de hablar en una conferencia de prensa en la que no aceptó preguntas. "Queremos pedirles disculpas a los argentinos que viven en la comunidad israelí y a los israelíes que habían sacado las entradas para ver el partido", dijo.

"También pedirle disculpas a los chicos que iban a ser parte de las acciones a llevar a cabo como un aporte hacia la paz, chicos de diferentes religiones y que era un mensaje claro que el fútbol no es más que un deporte universal que trasciende fronteras y que no tiene nada que ver con la violencia", aseveró.

Según trascendió, el presidente de la AFA decidió junto a su grupo de trabajo no aceptar preguntas debido a que sabía que iba a tener que responder sobre la decisión política sobre ese partido, que había sido impulsado por los gobiernos de ambos países. Más allá de que Tapia se hizo cargo de haber tomado de manera personal la decisión, mucho tuvo que ver que el plantel, liderado por Lionel Messi, se puso firme para no disputar el encuentro.

Respuesta del gobierno. El secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister, afirmó ayer que el gobierno advirtió a la AFA sobre los potenciales problemas que podían suscitarse, pero la AFA le respondió que el encuentro "se iba a realizar de todas maneras".

Para el funcionario, los dirigentes de la AFA "pensaron que no iba a tener repercusión", pero "cuando llegaron allá" se encontraron con las "manifestaciones".

Fuente: La Capital