La paradoja de la carne a China: por qué el boom de ventas es una "hipoteca" para el bife argentino

Ese mercado compra el 70% de las ventas al mundo y está pagando hasta 35% más por tonelada que en 2018. Advierten por los efectos de su "voracidad"

Año 2010: datos oficiales arrojan que la Argentina había perdido, en un tiempo récord de 24 meses, la friolera de 12 millones de cabezas de ganado como consecuencia del cierre de las exportaciones y de las políticas de desincentivo a la actividad con las que avanzó el entonces secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

¿La consecuencia? Para los expertos, durante ese período se hipotecó parte del futuro de la actividad ganadera en el país.

Año 2019: hay luces de alerta por la reducción acelerada del rodeo argentino como consecuencia del boom exportador, con 900.000 animales menos de un año a otro, en un contexto en el que China ya demanda el 70% los envíos de cortes vacunos al exterior, una proporción jamás vista en la historia.

¿Qué alertan los analistas? Que a este ritmo, la irrupción del gigante asiático como el máximo comprador de carne argentina está a un paso de hipotecar parte del futuro de la ganadería.

Paradójicamente, en ambos escenarios tan opuestos entre sí –uno en el que directamente se llegaron a prohibir las exportaciones; otro en el que casi todo lo que sale de un frigorífico lo demanda China-, el resultado parece ser el mismo: los productores mandan a faena cada vez más hembras con potencial de preñez y terminan autodesmantelando el negocio.

"Son dos caras de la misma moneda", resume Guillermo Villagra, director de OpenAgro, que maneja un pool de inversores con casi 8.000 cabezas en diferentes zonas del país.

"Cuando durante el kirchnerismo la actividad era inviable por las constantes medidas que iban en contra de la actividad, comenzando por el cierre de las ventas al mundo, creció de manera alarmante la liquidación de vientres. Ahora pasa lo mismo pero por los motivos contarios: China compra prácticamente todo lo que se le ofrece", agrega. De hecho, hay una suerte de "lista de espera": compras que hizo el gigante asiático pactadas para agosto y septiembre.

"Esto que está pasando es preocupante, porque falta una visión estratégica, por parte de muchos productores y por parte también del Gobierno, que no aplica medidas de incentivo", acota.

Y la consecuencia de la actual dinámica, prevé el experto, será ingresar en un callejón sin salida: "La idea que hoy rige en el sector ganadero es aprovechar el momento, sin ver que estamos liquidando nuestra propia fábrica de carne. A este ritmo, en menos de dos años vamos a estar lamentando la falta de una política para el sector y nuevamente va a haber problemas por la disparada del precio".

Las luces de alerta se están replicando en toda la industria. De hecho, desde la Bolsa de Comercio de Rosario indicaron que "la fenomenal tasa de faena de hembras que se viene registrando como consecuencia del boom exportador que experimenta Argentina, comienza a generar cuestionamientos cada vez más fuertes acerca de la sustentabilidad de estos procesos".

Desde el mercado ganadero de Rosario ROSGAN reconocen que hay y que "seguirá habiendo una demanda insatisfecha", causando el difícil dilema "de continuar en la inmediatez cubriendo el actual faltante con vientres, o bien trabajar en procesos de mayor plazo que permitan arribar a una relación de equilibrio entre consumo y exportación verdaderamente sustentable en el tiempo".