La escritora estadounidense Toni Morrison, la primera mujer negra que ganó un premio Nobel de Literatura

Martes 6 de Agosto de 2019 · 14:24

Falleció el lunes a los 88 años en un hospital de Nueva York, según anunció este martes (06.08.2019) la casa editorial Alfred A. Knopf en su cuenta de Twitter.

La escritora, comprometida con la lucha contra la discriminación racial, abordó en sus obras la vida de la población negra

Toni Morrison, la mujer que contó y mostró con maestría y lirismo una parte esencial y trágica de la historia de Estados Unidos, ha muerto a los 88 años en el pequeño pueblo neoyorquino de Grand View-on-Hudson. 
Ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1993, con tan solo seis novelas publicadas en aquel momento, Toni Morrison puso a los estadounidenses blancos y negros frente al espejo de la verdad sobre la que se había levantado ese país: la raza, la esclavitud y la memoria que en su narrativa confluyen como uno solo en una lucha insomne en busca de la identidad y la integración de la cultura afroamericana. La Academia Sueca le concedió el Nobel por “su arte narrativo impregnado de fuerza visionaria y poesía que ofrece una pintura viva de un aspecto esencial de la realidad norteamericana". Morrison ha pasado así a la historia de la literatura no solo por ser la primera mujer negra en recibir el Nobel, sino también por ser miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras y del Consejo Nacional de las Artes. La autora ha sido uno de los pocos escritores que ha tenido el privilegio de gozar de la admiración del público y de la crítica. Lo logró desde su primera novela, Ojos azules, en 1970, hasta El origen de los otros, en 2016, una recopilación de conferencias sobre la raza y la tendencia del ser humano a la creación del otro, la identidad propia y la inevitable que crean los demás sobre cada individuo.

Y eso era, eso es, Ojos azules donde ya está todo el futuro de su obra creativa e intelectual al contar la historia de una niña negra que quiere tener los ojos azules debido a la fuerza de los estereotipos aplastantes del entorno y la exclusión de la sociedad.

Tras Ojos azules, Toni Morrison escribió Sula (1973); La canción de Salomón(1977), por la que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica; La isla de los caballeros(1981); Beloved (1987), por la que recibió el Pulitzer, y Jazz (1992), que no dejó dudas de su maestría para que le concedieran el máximo galardón al año siguiente. Un lustro más tarde reapareció subiendo más peldaños creativos sin dejar de explorar en obras como Paraíso (1997), Amor (2003), Una bendición(2008), Volver (2012) y La noche de los niños (2015). Once novelas en total, un par de libros infantiles y cuatro ensayos.

“Quiero descubrir una verdad sobre la vida cotidiana de Estados Unidos, la vida de los afroamericanos viviendo en un contexto histórico crítico que se ha ocultado”, afirmó Toni Morrison en una entrevista a EL PAÍS en 2013. Y añadió: “A los países les gustan los cuentos de la patria porque le da seguridad a las personas. La realidad es una triste verdad donde tenemos mucho que ocultar y avergonzarnos. En mis libros busco hacerlo desde el lado del conquistado. Lo que hago es quitar las tiritas para que se vea la cicatriz de la sociedad, la realidad. No hay que tener miedo de mirar al pasado porque solo así se sabe quiénes somos”.

Es así como su obra se levanta sobre temas como la raza, la esclavitud, la memoria, el pasado y lo oculto, la mujer y lo femenino, la identidad; y sobre todos ellos dos aspectos cruciales que son la sangre que dan vida a sus criaturas y a sus propias historias sociopolíticas: la amistad y el amor.

Eso ha dejado al mundo esta mujer que en su adolescencia fuera empleada doméstica y viviera una infancia pobre. Hija de un obrero del acero y una ama de casa, nació en Lorain (Ohio), el 18 de febrero de 1931, y fue bautizada como Chloe Ardelia Wofford. Eran cuatro hermanos. A ella le encantaba que su abuela le contara historias de supersticiones, de sus antepasados, de los sucesos que habían llevado a Estados Unidos hasta donde estaba. Como trasfondo de esas historias la crisis económica de los años treinta y los primeros zarpazos de la Segunda Guerra Mundial, mientras que durante el conflicto bélico Morrison trabajó en varias casas como asistenta.

Fue en la Universidad Howard de Washington donde se hizo llamar Toni. Procedía del segundo nombre con que fue bautizada en la Iglesia Católica a los 12 años: Chloe Anthony. En 1953 se graduó en Filología Inglesa y en 1958 se casó con el arquitecto jamaicano Harold Morrison. El matrimonio duró hasta 1964 y ella se quedó a cargo de sus dos hijos en Siracusa. Allí empezó a trabajar con la editorial Random House, hasta que a finales de los años sesenta se trasladó a Nueva York como editora del mismo sello. Su gran año llegó en 1970, al publicar su primera novela en la que había trabajado desde finales de los años cincuenta, Ojos azules. Fue entonces cuando firmó como Toni Morrison. A partir de ahí quiso contar la vida de su raza y de su país inevitablemente entrelazada en un viaje eterno a las raíces. Para eso evocó la voz de su abuela, tanto en las historias y sus preocupaciones como en su sonido. Una escritura de prosa bella y precisa con una gran vivacidad oral.

En esa búsqueda e incertidumbre de la verdad, Toni Morrison era como la abuela Baby Suggs, de Beloved. La esclava que amó, sufrió y un día fue libre y contó a su progenie el pasado y ayudó a quien pudo a caminar entre la niebla. Esa mujer que comía colores:, un día alimentos rojos, otro morados, otro amarillos… La que a una sociedad negra cercada por la tragedia y la injusticia se la llevaba a un claro del bosque para decirle que “la única gracia con que contaban era aquella que fueran capaces de imaginar. Que si no la veían no la tendrían”