El Rally Vuelta de la Manzana, en Río Negro, fue el evento en el que ocurrió un impresionante accidente que pudo terminar en tragedia.

Durante la competencia, los organizadores dispusieron de controles para evitar invasiones de zonas o imprudencias. Pero un hombre violó las normas: iba con su hijo de 10 años en su moto a contramano.

Este individuo fue advertido, pero de todos modos accedió a la vía por la que se llevaba a cabo la carrera y, a metros de una curva, le apareció el Renaul Clio Clase A6 de Mauro Debasa.

El choque fue tremendo: quienes iban en la moto volaron por el aire; el mayor sufrió luxación y fractura de cadera, mientras que el chico tuvo una fractura de fémur. Ambos fueron trasladados al Hospital Francisco López Lima, de General Roca.

El mayor y un niño, quienes circulaban por el tramo de Cervantes, fueron embestidos por el auto del piloto Mauro Debasa.
La imprudencia casi terminó con una tragedia cuando finalizaba la segunda etapa de la Vuelta de la Manzana. Un mayor y un niño, en una moto, escaparon a la seguridad y siguieron por el camino del tramo de Cervantes.

A la salida de una curva fueron impactados por el auto de Mauro Debasa, quien peleaba por la victoria en la legendaria prueba.

Ni bien se registró el accidente, se decidió suspender el decisivo tramo que tenía la prueba para poder atender a los heridos. El servicio de rescate los estabilizó y después los trasladó hasta el hospital de Roca para su atención.