Los directivos y el director deportivo de Central quieren terminar a la brevedad el vínculo con el entrenador Leo Fernández porque están convencidos, por evaluaciones propias y de los futbolistas referentes, que el ciclo no podrá revertir la situación futbolística.
La campaña aún es sustentable desde lo numérico, no así a partir del juego, donde Central no sólo evidencia una falta de identidad sino también una ausencia de actitud alarmante por parte de los futbolistas.

Esta postura dirigencial es antagónica a la del cuerpo técnico, que considera que puede modificar sustancialmente el rendimiento del equipo, no obstante la opinión en contrario de los jugadores consultados por la dirigencia actúa como fundamento suficiente para interrumpir el mandato de Fernández, razón por la cual hasta le ofrecerían hoy abonarle los salarios de dos meses más a los trabajados (el contrato vence en diciembre).

Mientras tanto existe el consenso para designar un interino para ir en la búsqueda de Edgardo Bauza, a quien en un operativo seducción piensan ofrecerle no sólo la primera división y la reserva sino también hasta la posibilidad de designar a personas de su confianza en las divisiones inferiores.
Bauza por estas horas se encuentra en Dubai por razones contractuales, y hasta el 15 de mayo, fecha que retornaría a Quito, no definirá su futuro laboral.

Fuente: La Capital