Tras terminar la carrera más difícil del mundo, donde compiten los mejores, Fernando Imperatrice regreso a los Estudios de Multimedios luego de atravesar los caminos de Perú, Bolivia y Argentina, junto a su piloto Leonel Larrauri a bordo de un  UTV de la marca CAM AN.

El crédito local conto los momentos difíciles que pasaron en las diferentes etapas en un mano a mano con Funes Hoy; “Estoy muy feliz de cumplir este sueño… Una vez un amigo del Rugby - deporte que me formo como deportista y me dio mucho valores y herramientas que me sirvieron en la vida – me invito a Mendoza a ver el Dakar. Luego de estar todo un día mirando pasar los autos me pregunte… ¿Por qué tengo que estar de este lado?, si yo tengo todas las condiciones de estar corriendo…y me volví con ese sueño por cumplir…hoy puedo decir que el sueño esta cumplido”, expresa emocionado Fernando.

“Cada País fue difícil, las Dunas en Perú, el frio y los caminos con montañas, la altura en Bolivia y nuestros caminos complicados, pero nosotros estuvimos muy concentrados desde el principio y teníamos una sola cosa en mente…terminar el Dakar.

Nos costó mucho adaptarnos al auto, no teníamos dirección hidráulica, ni 4x4, estuvimos dos o tres etapas para acomodarnos, junto con los mecánicos pusimos el auto a punto.                                        

El equipo South Racing fue fundamental en la carrera, teníamos un camión que nos asistía cada vez que teníamos un inconveniente y no lo podíamos resolver.

Cuento una anécdota que nos tocó vivir en Perú, se nos rompió el auto y teníamos e horas para esperar la asistencia, previamente nos ofrecieron un bolsa de supervivencia, traía pollo, arroz y salsa, la eligió Leo, bueno esa fue nuestra cena esa noche, le pusimos agua, un reactivo que hierve la comida y en 15’ cenamos, luego aprovechamos y dormimos un rato…porque el promedio de descanso era dos horas por día”.

Fue extraordinario el apoyo que recibimos desde todos los lugares, los seguidores nos hacían llegar su cariño constantemente y se preocupaban por nosotros en cada etapa.

Párrafo aparte nuestras familias que nos apoyaron desde la preparación hasta que llegamos a Córdoba.

Fue una experiencia increíble, si me preguntas…correrías de nuevo?,  te contestaría que sí, pero mi sueño esta cumplido!...”