En Wall Street aseguran que la situación económica argentina es compleja pero aprueban la suba de tasas del Banco Central

Miércoles 2 de Mayo de 2018 · 13:00

Analistas y consultores opinan sobre el rumbo del país tras el cambio en las metas de inflación.

Washington (corresponsal).- Analistas de Wall Street que siguen con atención a la Argentina reconocen que la situación macroeconómica del país sigue siendo “compleja” y que la desconfianza aumentó desde diciembre, cuando se cambiaron las metas de inflación. Consultados por Clarín, coincidieron en que la reciente decisión del Banco Central de subir la tasa fue acertada y que el financiamiento externo se vuelve más restrictivo y selectivo.

Para Alberto Ramos, economista jefe para América latina de Goldman Sachs, “desde afuera los inversionistas están muy atentos a la realidad macro en Argentina, dado el grado de exposición en deuda local de corto plazo, y la preocupación aumentó claramente en los últimos meses”. Ramos calificó a la situación macroeconómica como “bastante compleja”.

Sobre las recientes suba de tasas del Central señaló: “La decisión de intentar anclar el cambio y de subir la tasa rectora en 300 puntos básicos (a 30,25%) me pareció muy acertada dada la dinámica que adquirió el mercado cambiario. La depreciación continua del cambio se tornó un factor de riesgo para la inflación (por el traspase del cambio a los precios domésticos) pero también porque un cambio sin ancla puede comprometer un bien público que es la estabilidad macro y financiera”.

Consultado sobre si la Argentina sigue teniendo el mismo nivel de confianza para el crédito externo, Ramos dijo que “dada la presión sobre la inflación y el cambio, el acceso al financiamiento externo se vuelve más restrictivo (más caro) y selectivo. Las primas de riesgo subieron (por el riesgo cambiario y otros factores domésticos y externos) y como tal el inversionista extranjero requiere por ahora una tasa de interés más alta para continuar invertido en deuda local. Caso contrario surge el riesgo de flujos de salida de capitales, lo que podría generar un problema más serio en la cuenta de capitales y la balanza de pagos”.

Joaquín Cottani, economista jefe para América latina de Standard & Poor's, sostuvo: “La visión del mercado externo parecería haber empeorado sólo un poco desde diciembre, a juzgar por el aumento de 100 puntos básicos de la prima de riesgo en dólares. Eso hace suponer que el Gobierno sigue teniendo acceso al crédito externo, solo que un poco más caro. Lo que más preocupa al mercado, y que se manifiesta en la presión sobre el tipo de cambio, es el riesgo de una suba explosiva de la deuda del Banco Central, que el aumento de la tasa de interés no resuelve”.

“En mi opinión -dice Cottani-, el principal desafío que la economía argentina tiene en la actualidad es crecer, y ese desafío hoy parece estar en conflicto con la meta de reducir la inflación de corto plazo. Una posibilidad sería abandonar temporariamente el objetivo de reducir la inflación y concentrarse en rebalancear la macro, es decir reducir los déficits gemelos (fiscal y externos) a través de una política monetaria y fiscal coordinada. Una vez que esto se hubiera logrado, el objetivo anti-inflacionario se podría conseguir más fácilmente”.

Alberto Bernal, estratega en jefe de mercados emergentes de XP Securities, afirmó que “a Wall Street no le gustó la forma como se cambiaron las metas de inflación en diciembre pasado: tomaron el mensaje como una intromisión del Ejecutivo en la política monetaria. Esa decisión generó una importante depreciación del tipo de cambio y un incremento de las expectativas inflacionarias. Atado a esto, el mercado financiero internacional ha sido testigo de un incremento de más de 60 puntos básicos en la tasa del bono de 10 años de EE.UU., y ese hecho ha generado una disminución de los precios de los activos argentinos”.

Para Bernal, “la suba de tasas por parte del Banco Central fue una medida necesaria. Incrementa los niveles de credibilidad que tiene el mercado para con el manejo de la política monetaria. El incremento de las tasas puede disminuir el crecimiento de la economía, pero fue una decisión necesaria para poder controlar la corrida contra el peso argentino”.

Respecto de la inversión externa señaló que “las tasas se han incrementado a nivel internacional, entonces el fondeo hoy cuesta más. Pero si la Argentina persevera en el ajuste fiscal y en implementar las reformas estructurales pendientes, el mercado volverá a confiar, y los precios de los activos subirán. Igual hay que decir que Argentina necesita un poco de suerte; el país necesita que las tasas de interés internacionales dejen de subir, que se estabilicen a niveles cercanos a los actuales”.

Fuente: clarin.com