El escrutinio provisorio abre otra grieta entre el oficialismo y la oposición

Miércoles 24 de Julio de 2019 · 09:20

El último tramo de la campaña electoral quedó sacudido por una inesperada grieta entre el oficialismo y la oposición por el sistema que se utilizará para el escrutinio provisorio de las primarias.

Mientras desde la Casa Rosada aseguran que el nuevo sistema está repleto de ventajas -detallan que es “transparente”, “ágil” y que “mejora la fiscalización”- en los comandos de campaña de Alberto Fernández y Roberto Lavagna salieron a poner en duda su fiabilidad: dicen que no les da garantías.

Lo que dicen temer en el Frente de Todos y en Consenso Federal es que en la noche del domingo 11 el escrutinio provisorio instale un resultado electoral diferente al que después determine el escrutinio definitivo.

“Lo importante es que la noche del domingo 11 se sepa quién fue el verdadero ganador y quiénes los verdaderos perdedores. No debe haber tergiversaciones del resultado”, dijo Jorge Landau, apoderado del PJ.

En la misma línea, el lavagnista Alejandro “Topo” Rodríguez completó: “El riesgo es que se instale un resultado diferente a la voluntad popular”.

El antecedente que en ambas fuerzas dicen querer evitar es el de las PASO de 2017. En la noche del domingo 14 de agosto Cambiemos celebró su performance en la provincia de Buenos Aires pero 16 días después el escrutinio definitivo corrigió el resultado: por apenas 20.000 votos, Cristina Kirchner le había logrado ganar a Esteban Bullrich.

Simulacro del escrutinio provisorio, el sábado 20.En estas elecciones el escrutinio provisorio estará a cargo de la firma de origen venezolano Smartmatic.

La empresa, se encargan de subrayar en el Gobierno, se quedó con el conteo de votos tras ganar una licitación pública internacional.

La oposición objeta una serie de cuestiones. La primera es que se haya contratado a una nueva empresa: ”Nadie lo había pedido y se debería haber consensuado con los partidos”, dijeron en el PJ.

Smartmatic cobrará U$S 17 millones frente a los 31 millones que embolsó Indra en 2017.

Otra objeción es que no se les entregó a las fuerzas de la oposición información del código fuente del software que se utilizará.

También dicen que les genera desconfianza que el telegrama con el resultado de cada mesa se escaneará en las escuelas y desde una notebook, posteriormente, será enviado al centro de cómputos.

“Lo envían en formato TIFF y luego lo convierten a PDF, eso nos genera dudas”, dijo el lavagnista Rodríguez.

Landau sumó: “Para darle transparencia al resultado es necesario que tengamos acceso al crudo que llega de la escuela sin cambios”.

© clarin.com Adrián Pérez, secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior.Pero AdriánPérez, secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior, rechazó el cuestionamiento. “Hace años que se hace así, llega en TIFFy se lo convierte a PDF. No hubo ningún cambio”, dijo.

Según el funcionario, el nuevo sistema “es todo ventaja para la transmisión y a la fiscalización. Las criticas que hacen no tienen asidero”.

Pérez destacó que el cambio “no fue decidido de manera unilateral” sino que fue a raíz de una acordada de la Cámara Nacional Electoral que pidió que la transmisión se hiciera desde las propias escuelas (antes pasaba un camioncito escuela por escuela y llevaba los telegramas hasta una sucursal digital del Correo).

El sábado pasado hubo un simulacro del escrutinio provisorio, con el que el Gobierno se mostró conforme.

Adrián González, director Electoral del Correo Oficial, también defendió el nuevo sistema: “Es igual que siempre, pero con más capacidad operativa”. Y agregó: “No se cambió el proceso, se agilizó el tiempo y optimizaron los recursos logísticos”.

González detalló a Clarín que de las 15.000 escuelas en las que se votará, 11.041 tienen conectividad y enviarán escaneados los telegramas. El resto se mandará con el sistema tradicional.

Nadie arriesga horarios, pero antes de la medianoche del domingo 11 debería estar el resultado.