El juicio que se inició el 24 de octubre contra el camarista Eduardo Freiler, tuvo su instancia final hoy a la mañana: el juez quedó destituido de su cargo.

Todo se desarrolló en el edificio del Consejo de la Magistratura, ubicado en la calle Libertad al 700, en la zona de Tribunales. El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados estuvo compuesto por dos jueces, un abogado de la matrícula, dos legisladores oficialistas y otros dos de la oposición.

A las 10.06 el secretario del jurado, Marcelo Bobá, leyó que con voto mayoritario (6 a 1), Freiler quedó removido de su cargo como juez de la Cámara Federal porteña, Sala I, "ya que cada una de las acciones valoradas configuran causal de mal desempeño".

A fines de octubre, cuando comenzó el jury, el tribunal inició la audiencia con la lectura de la acusación que pesaba sobre el magistrado, elaborada por el diputado oficialista Pablo Tonelli (PRO-Cambiemos) y el abogado Miguel Piedecasas, los dos miembros del Consejo de la Magistratura que hacen las veces de fiscales. "Freiler incurrió en notorios actos de corrupción. Tuvo un inexplicable crecimiento patrimonial y eso causa un escándalo público que lo aleja de la ciudadanía", había dicho Tonelli al jurado.

Freiler fue suspendido en su cargo hace dos meses y para que fuera destituido el jurado debía reunir cinco votos. Caso contrario, hubiese sido repuesto en su vocalía en la sala I de la Cámara Federal porteña, por donde pasan las causas de corrupción.

El tribunal, integrado por los jueces Inés Cantisani y Mario Márquez, los senadores Walter Barrionuevo (Frente para la Victoria-PJ) y Silvia del Rosario Giacoppo (Cambiemos), los diputados Diana Conti (Frente para la Victoria-PJ) y Hugo Marcucci (Cambiemos) y el abogado Raúl Piaggio, reanudó el juicio esta mañana para la lectura de la sentencia.

Con la ausencia de Freiler, cerca de las 10, en la Sala de Audiencias del Consejo de la magistratura comenzó la lectura del veredicto del jurado.

Ante la mirada atenta de la presidenta del Consejo, Adriana Donato y Juan Mahiques consejero por el Poder Ejecutivo entre otros concurrentes, inició la lectura de una votación ya anticipada: un sólo voto se opuso a la destitución de Freiler, el de la kirchnerista Diana Conti.

El juez Freiler no estuvo presente, estuvo representado por su abogado José María Olivares.

Lo primero que se dijo es que "se ha demostrado que Freiler usó datos falsos y omitió información en las declaraciones juradas". Asimismo, se señaló que tuvo en el período 2014, 2015 y 2016 "erogaciones patrimoniales que exceden sus ingresos en 20 millones de pesos cuyo origen se desconocen".

Asimismo, se habló de valores como dignidad, honestidad como aquellos que la sociedad espera de los magistrados. "Altos estándares" en su comportamiento además de asegurar "el correcto funcionamiento de su responsabilidad", sobre todo en lo que concierne a un magistrado.

Freiler se había defendido señalando que no era un juez corrupto, pero los fundamentos de la votación señalaron que "Incumplió de forma reiterada sus deberes" y que "no honra el cargo para el que ha sido designado y por eso corresponde que sea destituido".

Además se lo acusó de falta de idoneidad técnica, insolvencia moral y todo lo que atañe y daña el cargo otorgado.

El último magistrado destituido por un jury fue Otilio Romano, Juez de la Cámara Federal de Mendoza, detenido por encubrir delitos de lesa humanidad, en diciembre de 2011.

Defensa de Freiler
El camarista tuvo oportunidad de defenderse en el pasado y en tal instancia, dijo que los cargos en su contra eran "una construcción llena de falsedades que rebotan en la prensa" y que los representantes del Consejo de la Magistratura "mienten" y que optaron por "una causal amplia como el mal desempeño" porque "saben que no tienen cómo probar los puntos de su acusación".

Freiler estaba Investigado por su patrimonio y por presunto mal desempeño. Una tasación de oficio determinó que la mansión de 1.234 metros cuadrados que el juez tiene frente a la Quinta presidencial de Olivos cuesta al menos un millón de dólares, lejos de los 2,8 millones de pesos que el camarista declaró haber pagado en 2014.

El camarista había declarado que compró la mansión en ese valor porque estaba en muy mal estado. Se calcula que la obra para refaccionarla costó por lo menos $ 3 millones. Cuenta con un patrimonio declarado de $ 5,3 millones y parte de esa fortuna es esa mansión en Olivos.

Freiler tiene otras cuatro denuncias en el Consejo de la Magistratura que pueden derivar en su suspensión y otro juicio político si es que el oficialismo logra reunir los votos necesarios para ello.

Fuente: Clarín