Expertos en América latina de diversos centros de análisis de Washington creen que la reunión del presidente Mauricio Macri con Donald Trump ofrece la oportunidad de alimentar la relación personal y ratificar que continúan los firmes lazos bilaterales que habían sido impulsados entre el argentino y el presidente saliente Barack Obama. Y, para el estadounidense, es una ocasión de mostrar a su pueblo que, cuando se habla de América latina, "no sólo se piensa en muros, inmigración ilegal o narcotraficantes."

Cynthia Arnson, del Wilson International Institute, resaltó a Clarín la buena química entre los presidentes. “El empresario Trump aprecia el conocimiento del sector privado que tiene Macri, que se mueve para reducir los déficit fiscales y reducir la burocracia, así como la liquidación con tenedores estadounidenses de deuda después de años de un stand-off hostil”. Sin embargo, resalta la experta, “al mismo tiempo, el lema “América Primero” de Trump a la libertad de comercio, los mercados abiertos y la globalización es la antítesis directa de los esfuerzos de Macri para atraer inversiones y profundizar la integración argentina en la región y con el mundo”.

Destaca que la Argentina “ya ha sufrido los impulsos proteccionistas de Trump y las señales que él envía” y da como ejemplo la restricción al ingreso de limones argentinos, que tiene “un enorme significado simbólico”.

Según la analista, con la reunión con Macri Trump “tendrá una oportunidad única de demostrarle a América Latina que la política de Estados Unidos en la región es algo más que muros fronterizos y el desgarramiento de los tratados de libre comercio. El mensaje es aún más crucial para Argentina, que tendrá elecciones de octubre que pueden definir si el curso de las reformas económicas de Macri se profundiza”.

El presidente Donald Trump, a principio de mes.
Para Juan Carlos Hidalgo, del CATO Institute, la importancia de la cumbre entre los presidentes radica en “reafirmar el buen momento en que quedó la relación bilateral tras el breve período en que Obama y Macri coincidieron en el poder”, según dijo a Clarín. Destaca que “no hay en la agenda bilateral ningún tema de relevancia y ambos presidentes tienen situaciones domésticas bastante complicadas que previenen que se traten temas de mayor envergadura”.

Hidalgo es escéptico sobre que se logre algún avance en concreto. Cree que “por los vientos nacionalistas que se respiran dentro de la Casa Blanca, es poco lo que América Latina puede esperar de esta administración. Macri busca reafirmar el buen estado de la relación bilateral con EE.UU., pero no creo que Trump tenga mayor interés en Argentina por el momento”.

Michael Shifter, director del InterAmerican Dialogue, señaló la importancia de que Trump reciba a Macri cuando falta poco para que se cumplan sus 100 días de mandato: “Tiene peso, es importante tener por lo menos una base de buenas relaciones para luego buscar cualquier oportunidad concreta en el futuro”. Lo más importante, destacó, “es que ambos tengan buena química, conocerse un poco. Es bueno que Trump tenga una impresión positiva de Macri y a partir de allí las relaciones mejoren”. 

Fuente: Clarín