"Diego Maradona, es mi amigo, lo banco a muerte”, dijo el Diez desde la cancha, antes de su debut en Gimnasia, cuando le contaron que Claudio Caniggia estaba en la platea del Lobo. Es que arrastran una relación de más de 32 años. La sintonía entre Diego y Cani comenzó en la Copa América de 1987, cuando fueron parte de la Selección con Carlos Bilardo. Rápidamente congeniaron en la cancha y, se supo después, el Diez estuvo dispuesto a no ser parte de Italia 90 si el Narigón no llevaba al Pájaro. Juntos vivieron la emoción de eliminar a Brasil e Italia, aunque Claudio Paul se quedó afuera de la final con Alemania. En EE.UU. 94 todo marchaba sobre ruedas, con goles de los dos, hasta el doping de Diego y el desgarro de Cani. En Boca, el club del que ambos son hinchas, fueron presentados el mismo día de 1995, no fueron campeones, pero vivieron todo con mucha intensidad y pasión. Nunca se reprocharon nada. Se quieren. Y Cani sintió que no podía faltar este domingo. Estuvo en el palco de Pedro Troglio, emblema tripero y actual DT en Olimpia de Honduras.

Tras la derrota ante Racing, Cani habló con Olé y contó sus emociones. “Diego es un amigo, lo conozco bien. También me hizo emocionar a mí porque hemos pasado muchos momentos juntos. Lo quiero muchísimo... Para mí es más que un amigo y más que un hermano, y yo también lo banco a muerte. Es el tipo que más alegría nos ha dado a los argentinos, el que más ha influenciado y nos ha inspirado. Es el mejor jugador de la historia. Fijate todo lo que genera... Yo pido que lo tratemos bien porque no vamos a tener uno así nunca más. Ni hablemos como jugador. Cuidémoslo y esperemos que le vaya bien”.

“El recibimiento de Gimnasia fue espectacular. Me encantó. Yo aplaudo a la gente del Lobo por cómo lo recibieron a Dieguito...”, dice Claudio, emocionado.

“El resultado no era para que lo que fue el partido, debía ser un empate, porque hubo algún error en el primer, gol. Pero el fútbol es así... No digo que sea culpa del arquero (Alexis Martín Arias). A Gimnasia no lo pasaron por arriba para nada”, agregó Claudio, ya en el análisis futbolístico.

Cani sigue el partido (AFP).
“A pesar de la difícil situación de Gimnasia, yo digo que el hincha tiene que tener esperanza y que a Diego hay que darle tiempo. El equipo necesita que se le den dos o tres resultados y el ánimo va a levantar. Ya sabemos cómo funciona esto. Mientras matemáticamente no estés descendido, la tenés que luchar. No te podés desmoralizar por un partido, jugaron contra el último campeón y no lo pasaron por arriba. Hubiese sido lindo en el primer partido al menos un empate. Se perdió pero hay que seguir adelante”, pidió Cani.

En el segundo tiempo ingresó Spinelli, otro Claudio Paul. El nombre, y el pelo rubio y largo, provocaron comparaciones... “Podría haber hecho un gol de cabeza ni bien entró. Sé de la situación de él, un delantero necesita gol, y a veces se desespera y cuando más te desesperás no llega. Pero, por favor, tampoco tiene que ser una presión para él porque tiene el mismo nombre que yo. Se tiene que relajar, seguir haciendo lo que sabe hacer, el gol ya aparecerá. No es linda la comparación sólo porque se llama como yo. Ya le llegará el momento. Una vez que meta un gol, quizás eso lo destraba a nivel psicológico”.

Cani seguirá pendiente de la suerte del Lobo como un hincha más. El vínculo es muy fuerte, parece que son incondicionales. En otra palabra, amigos. O más que hermanos...