Es una locura, una verdadera locura. El Leeds United lo hizo de nuevo. Siempre protagonista, siempre con la idea de salir a atacar en cualquiera cancha, siempre con la intención de asumir riesgos, el equipo de Marcelo Bielsa volvió a dar vuelta un resultado y lo ganó 3-2 en el descuento, como venía de pasar ante el Aston Villa: ahora, la víctima fue el Blackburn Rovers.

Nuevamente, el héroe Kemar Roofe, ese atacante que se encuentra en estado de gracia (tiene 11 tantos en 18 partidos) y anotó los últimos dos goles en una secuencia propia del fútbol inglés. Porque después del 1-0 inicial del Leeds, el Blackburn llegó al empate y parecía alcanzar el triunfo con ese tiro libre de un tal Charles Mulgrew (encontró complicidad en el arquero local). Ese 2-1 fue a los 89 minutos y 15 segundos...

Pero ahí apareció el juego del equipo del Loco, dos centros y dos definiciones de Roofe: la primera a los 90 minutos y 52 segundos (la pelota entró por centímetros) y luego a los 93 minutos y 50 segundos cuando el juez había dado cuatro minutos de descuento.